Siendo Quijote en el siglo XXI

lunes, 27 de febrero de 2006

PAIN

Ya sé que estoy un poco amamonado y que a veces presto poca atención a cosas que debiera atender más, por ejemplo al agua hirviendo que estoy vertiendo en la tetera y que, merced a mi mal pulso, acaba escaldando mi mano izquierda locolocolocolocolocolocoloco. ¡Joder como duele! ¡Me caga en toa su puta madre!

Basado 100% en hechos reales. Ayer mi compañera estaba antojada que quería un té y yo, que soy así de buena gente, me puse manos a la obra... sólo que mis manos, la izquierda concretamente, salió quemada y dolorida de la experiencia. Luego horas con la mano bajo el agua fría y aún así para cuando me metí en la cama estuve hasta casi las 7 levantandome cada 5 minutos (de media, a veces eran 8, a veces 3) para volver a meter la mano en agua fría. Un dolor bastante intenso e inaguantable, a mas de la jodienda que es no poder dormir por mucho sueño que tengas y la tortura para mi compañera conmigo entrando y saliendo de la cama cada na y meno.

En la cama, tirado, sin poder dormir, con la mano dolorida... Al principio, cuando recién la has sacado de debajo del agua fría, el dolor no se nota, es como si hubiese desaparecido. Pero es mentira, pronto se despierta un resquemor que va in crescendo hasta convertirse en un dolor insoportable, la mano arde. De nuevo a saltar de la cama y a la búsqueda del agua fresca que es lo único que calma un poco el dolor loco

Mientras el dolor va y viene piensas que lo puedes aguantar, es todo actitud mental y relajarse. El dolor regresa pero intentas concentrar tu atención en otra cosa, respiras hondo, intentas sentir otras partes de tu cuerpo alejadas del foco de dolor, vuelves a respirar hondo y tratas de recordar como era aquello de que el sufrimiento nos hace crecer. El dolor y la enfermedad pueden ser experiencias muy importantes y ricas, imprescindbles en la vida. Blessed are the sick, que decían los Morbid Angel. La vida es un valle de lágrimas, que dicen los cristianos. ¿Espeluznante coincidencia?

Todo es mentira, el dolor no ha dado nada bueno, mi mano escaldada no me aporta nada positivo en la vida. Ahora no voy a poder tocar la guitarra en una temporada y veremos a ver esta noche si me las puedo ingeniar para trabajar. Eso sí, el dolor ha ido cediendo y ya no es lo que era anoche. LLegó un momento en que al volver el dolor se hizo soportable, no sé si es porque ya no dolía tanto, por que el cansancio activo mis endorfinas (divinos opiaceos, ¿qué haríamos sin ellos?), o por que me acostumbré...

El dolor es una experiencia inevitable en esta vida, puede tomar las más diversas formas y contenidos, pero, se pongan como se pongan, es una PUTA MIERDA.

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  • Fecha: lunes, 01 de mayo de 2006
  •  | 
  • Hora: 10:27

Autor: Invitado

Caballero, siempre a sus pies ^^. Soy Javi, compañero de aventuras por el Túnel y gran amante, como usted ha comprobado en estos últimos tiempos, del metal extremo, visceral y asusta-viejas.

Me ha encantado este artículo. ¿Y por qué? Porque dejando al margen mariconadas como que el dolor sirve para enseñarnos, que es un mal necesario y todo ese tipo de batiburradas que están muy bien pero que ya cansan, has sido como siempre: sincero e incluso para algunos demasiado. Pos a mí me flipa, oshe! :$

Un abrazo señor, y recuerda que er jevi metá í peinfu. O argo ajín :S