Siendo Quijote en el siglo XXI

miércoles, 16 de febrero de 2005

Juärh Vhaloor. Introducción

Después de más de un año dándole vueltas a una idea, la gran epopeya de los gnomos de mano, he llegado a la conclusión que la mejor forma de darle forma (valga la rebuznancia) es en este blog. Así, esta introducción es el pistoletazo de salida y una declaración de intenciones.

A partir de ahora, y conforme se me vayan ocurriendo, escribiré y publicaré aquí los capítulos de la mayor epopeya jamás contada: Juärh Vhaloor, la gran epopeya de los gnomos de mano. En líneas generales tengo muchas ideas, argumentos, seres, leyendas, hechizos y demás en la cabeza, pero, a la hora de la verdad, está todo inmerso en una gran nebulosa que, sospecho, sólo tomará una forma clara conforme vaya escribiendo.

La gracia del asunto reside en el uso del formato blog para ir sacando estas ideas de la cabeza. El hecho de que los lectores puedan dejar comentarios y sugerencias a lo que leen puede servir para reorientar algunas partes y hacer la epopeya del gusto de todos. Una interactividad barata que ya quisieran para sí los guionistas de telenovelas. Con una salvedad.

Las telenovelas son un negocio del que tiene que comer mucha gente, en consecuencia han de plegarse a los criterios, gustos y voluntades de su audiencia. La epopeya de los gnomos de mano, en el mejor de los casos, no me costará el dinero a mí (sólo el tiempo, que muchos piensan que es dinero), pero difícilmente va a dármelo. De este modo, aunque leeré los comentarios y los tendré en cuenta, el criterio último de atención a sus contenidos será que a mí me guste la idea y me parezca oportuna para que la historia quede bien (entendiendo el criterio de lo que está bien solapado con MI criterio de lo que está bien). Juärh Vhaloor tiene que gustarme a mí antes que a ninguna otra persona. ¿Significa esto que no quiero que le guste a nadie? No. Lo que significa es que si a mí, que lo estoy escribiendo, no me gusta, no lo hago. No obstante, el proyecto nace con la intención de agradar y enganchar a los lectores. Ni calvo, ni con dos pelucas. ¿Está claro? Espero que sí, considero a mis visitantes personas inteligentes y con criterio que prefieren leerme a mí en lugar de pasar las horas muertas mirando ciberporno.

Ya sabeis. Leed y dejad vuestros comentarios, quizá influyais en el flujo de la historia que estais leyendo. Historia que se irá escribiendo y desarrollando conforme leais. No es una idea nueva, para nada es una idea nueva, pero se me antoja una idea divertida. Preparaos Quijotes, pronto empezaremos.

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