miércoles, 12 de enero de 2005
Un cerebro entre las manos
Hola quijotes. ¿Alguno de vosotros ha tenido alguna vez un cerebro entre las manos? y me refiero a un cerebro humano, no una sesada de cordero o cualquier otro animal que algunos que se comen (yo no, yo no como sistemas nerviosos, ni siquiera de las gambas). :]
Estareis diciendo vaya pregunta rara, con tanto quijote vas a acabar desquiciado... Bueno de jovencito tuve una novia que decía que si seguía leyendo tanto se me iba a secar el cerebro como a nuestro estimado caballero andante. Lo cierto es que era ella la que tenía el cerebro un poco seco por los convencionalismos sociales, ¿qué le vamos a hacer?. Aunque, en realidad, la pregunta sí que viene al hilo de un libro que me estoy leyendo pero que no recomiendo a nadie que no tenga un gran interés por el tema (Biología de la violencia de Debra Nosequé). Justificaría por qué lleo esas cosas diciendo que es para mi tesis doctoral, pero entonces más de uno pensaría, ya sí que sí, que estoy soberanamente desequilibrado. Así que, sin más, lo reconozco fumo porros a diario... no, que eso era de Estopa, lo que reconozco es que estoy realmente zumbado
. Pero HE TENIDO UN CEREBRO EN MIS MANOS.
Ahora es el momento de contaros lo que sentí, je je, la parte más interesante. Tan interesante que no os lo voy a contar ahora sino dentro de unos días, cuando me dejeis una buena colección de comentarios con ideas sobre lo que se puede sentir en una circunstancia así. Puede ser que se sienta una comunicación mística con el finado dueño del cerebro, que se sienta un poder de diosecillo mesopotámico o que le entren a uno ganas de echarse un partidito de fútbol (brainball) con él. Bueno, sea lo que sea la pelota está en vuestro tejado contadme lo que pensais y yo luego os contaré la historia con pelos y señales. ¡Venga, ánimo! ¡Escribid! ¿Cuando sino vais a tener la oportunidad de que os cuenten algo así?

HE AQUÍ UNA FOTO DE NUESTRO MEJOR AMIGO
Estareis diciendo vaya pregunta rara, con tanto quijote vas a acabar desquiciado... Bueno de jovencito tuve una novia que decía que si seguía leyendo tanto se me iba a secar el cerebro como a nuestro estimado caballero andante. Lo cierto es que era ella la que tenía el cerebro un poco seco por los convencionalismos sociales, ¿qué le vamos a hacer?. Aunque, en realidad, la pregunta sí que viene al hilo de un libro que me estoy leyendo pero que no recomiendo a nadie que no tenga un gran interés por el tema (Biología de la violencia de Debra Nosequé). Justificaría por qué lleo esas cosas diciendo que es para mi tesis doctoral, pero entonces más de uno pensaría, ya sí que sí, que estoy soberanamente desequilibrado. Así que, sin más, lo reconozco fumo porros a diario... no, que eso era de Estopa, lo que reconozco es que estoy realmente zumbado
. Pero HE TENIDO UN CEREBRO EN MIS MANOS.
Ahora es el momento de contaros lo que sentí, je je, la parte más interesante. Tan interesante que no os lo voy a contar ahora sino dentro de unos días, cuando me dejeis una buena colección de comentarios con ideas sobre lo que se puede sentir en una circunstancia así. Puede ser que se sienta una comunicación mística con el finado dueño del cerebro, que se sienta un poder de diosecillo mesopotámico o que le entren a uno ganas de echarse un partidito de fútbol (brainball) con él. Bueno, sea lo que sea la pelota está en vuestro tejado contadme lo que pensais y yo luego os contaré la historia con pelos y señales. ¡Venga, ánimo! ¡Escribid! ¿Cuando sino vais a tener la oportunidad de que os cuenten algo así?

HE AQUÍ UNA FOTO DE NUESTRO MEJOR AMIGO

