martes, 11 de enero de 2005
Katie King triunfa en la Sala Q
Así empezó una noche mágica y agridulce. Mucho heavy metal y mucho público con ganas de divertirse.
Los primeros en disfrutar de la concurrencia fueron mis adorados Guarida que hicieron su mejor actuación hasta la fecha. Compactos, elegantes y macarras a tiempo, Guarida hicicieron gozar a un público que se les entregó desde un principio y al que ellos dieron lo mejor de sí mismos. Ahora sí que podemos decir con la boca llena que Guarida son uno de los mejores grupos de su estilo en la zona, y no por que sean los mejores músicos del lugar sino por que lo que hacen suena de miedo y transmite vida, energía y cachondeo. ¡Olé por Guarida! ¡Os quiero tíos!
Tras Guarida salío un personajillo que había sido invitado especialmente para animar y darle caché a la fiesta. Por mí se podía haber quedado en Madrid (o ya que no lo hizo tener un poco de decencia y no volver nunca por aquí). No pienso extenderme más pues no lo vale, solo decir que Marical Romero (famoso periodista musical dentro del género que nos ocupa) la cagó, hizo el rídículo y nos insultó a todos... buen modo de animar una fiesta.
Luego tocaron los cordobeses Trilogy. Tal y como su nombre hacía presagiar la onda Malmsteen estaba muy presente en su música. A mí, que no me gusta el hiperbólico sueco, tampoco me gustaron sus cachorros, por muy bien que toquen (que tocan de escándalo). Sorprendente el guitarrista de la Ibanez amarilla (horrosa de fea, por cierto), increible habilidad aunque, a mi modo de verlo, muy repetido y exagerado.
Katie King estaban contentos. A pesar de todas las críticas que han recibido los tíos habían conseguido llenar la sala, sala enorme, de 1500 personas, que lo habitual es que se quede muy vacía. Salieron a tocar y a comerse el escenario. Y lo hicieron... durante tres horas. Larry parecía un niño chico sobre el escenario, no solo por como disfrutaba sino por que se negaba a irse. Así , cuando ya había tocado más que suficiente, todavía siguieron tocando casi dos horas más. Más de uno se fue aburrido y otros muchos nos quedamos por el anuncio de que The Storm tocaría unos temas luego, también más de uno salió satisfecho y extasiado loando la duración del concierto, de todo hay en la viña de Katie King.
El concierto de los KK estuvo en su línea habitual, es decir de órdago. Magnífico. A esta gente se les nota que se lían la manta a la cabeza y se van a tocar donde sea. Son animales de escenario y lo bordan. Ni siquiera tras tanto tiempo tocando bajaron el nivel ni se les notó cansancio alguno. Hicieron un bello panegírico de Luís Genil (desaparecido teclista de The Storm) y su grupo, versionando Huérfanos de la tormenta, de los lejanos pero simpáticos Santa, con la colaboración de Chako a la voz. Me encantó Chako, hasta ahora sólo la había escuchado cantando jazz y ya sabía que era realmente buena, pero en el tema que cantó el sábado entró en unos registros que yo no lo conocía. Conmovedor.
El concierto de KK, en definitiva, fue un conciertazo que los pone muy alto. Lástima que todo este buenhacer no lo hayan sabido captar en su CD, esperemos que en el próximo tengan más acierto. Y ya puestos a esperar, esperemos que se den cuenta de que el secreto para gustar más aún esta en dejar a la gente con ganas de más, no saciarlos hasta el mareo.
Y finalmente, ¡The Storm!. La leyenda. Los padres del heavy metal sevillano. Los Purple de San Jerónimo.
Sólo tocaron, cierto es, unos pocos temas, incluida una maravillosa versión del Moonage Daydream del Bowie. Hace años que ni están en activo con lo que la reunión, para este concierto homenaje a su malogrado compañero, no dio para más.
Vinieron, vieron y vencieron. Yo era la tercera vez que los veía y, sinceramente, cada vez me gustan más. Estos sí que tocan bien, estos sí que saben lo que es la elegancia y el feeling, cuando pega embrutecerse y cuando jugar con pocas notas alternadas con silencios, tomo hacer un solo y cuando no hacerlo y como acabar un concierto de rock por donde han pasado tantas bandas con un Jhonny B. Goode en una super jam con todos ellos más algunos de los músicos que por allí se dieron cita.
En lo personal lo mejor del concierto fueron ellos, y creo que pocos de los que estuvieron allí van a decir otra cosa. Sólo nos queda hacer una petición fornal a The Storm para que cumplan con la obligación moral que tienen para con todos nosotros, los que amamos la Música, Música con mayúsculas por que no admite encasillamientos de género, de consolidar la reunión y volver al servicio activo. Desde SQSXXI vamos a empezar una campaña en pro de la reunión definitiva de tan excelso grupo de Músicos.


Lo dicho un saludo y mucha suerte.